Otro estilo fotográfico en el que corremos graves riesgos de caer en los lugares comunes
En el post anterior hablábamos de cómo realizar mejores fotografías de niños, en este hablaremos a las fotos previas a su llegada que podremos realizar; hoy nos enfocaremos en la maternidad y el embarazo, esa etapa maravillosa y feliz que todos deseamos dejar reflejada en imágenes.
Y en este estilo caemos nuevamente en una pregunta que ya hemos reiterado hasta el infinito en este sitio: ¿quién no tiene una fotografía de una futura mamá en su portfolio?
La respuesta es obvia, todos (o casi todos) tenemos al menos una, y es que la verdad es un buen modelo, hay cientos de escenas verdaderamente maravillosas, enternecedoras y que merecen ser atesoradas por el lente de la cámara. El problema se presenta cuando empezamos a recorrer galerías de fotógrafos y notamos (preocupados) que todos tienen la misma imagen de una mujer embarazada, y no es que hayan robado la foto y esta se vea repetida infinidad de veces; es peor que eso: la verdad es que todos sacamos la misma foto, con la misma composición e incluso algunos hasta utilizando el mismo ángulo.
Eso sí, es frustrante; ¿acaso se nos han acabado las ideas y la creatividad?