Cómo y cuándo recortar una imagen

25Nov08

El recorte como secreto para una mejor composición fotográfica

El arte fotográfico requiere mucho más que la habilidad de manejar una cámara de fotos y disparar sobre una bella escena, para lograr óptimos resultados es necesario controlar una serie de técnicas y elementos que harán de la imagen final algo que realmente impacte a los espectadores. Uno de ellos es la composición, y entre las múltiples cosas que forman parte de una buena composición hoy nos enfocaremos en el recorte.

Muchas veces realizamos fotografías que, debido al momento y la situación no nos han dejado margen para componer al 100 % la escena antes del disparo, en estos casos el pos-procesado y un buen recorte pueden ser significativos para transformar una imagen común y corriente en una impactante fotografía.

Cuando hablamos de recorte nos referimos justamente a quitar todo aquello que está demás en la escena que deseábamos reflejar y, también, a minimizar todo elemento distractivo logrando así un fuerte punto de atención para las miradas que se posarán sobre nuestra fotografía.

El proceso de recorte con programas de edición es de los más simples que hay, y seguramente todos conocen como manejarlo; lo esencial es aprender a detectar con seguridad el área que vamos a mantener, luego colocamos el cursor en una esquina de dicha área y arrastramos con el botón izquierdo presionado hasta llegar al punto exacto donde finalizará nuestro recorte. En tanto que estemos manipulando la zona de corte, esta aparecerá iluminada y el resto de la imagen se verá oscura o en penumbras. Puedes corregirlo cuantas veces fueran necesarias antes de dar el ok definitivo.

Ahora bien, la parte técnica del recorte que acabamos de ver anteriormente es, sinceramente, lo de menos ya que como hemos comprobado es una herramienta básica que hasta un novato puede manejar. El punto de dificultad en este tema se encuentra en la selección del área a recortar. En el proceso de aprendizaje acerca de los encuadres más acertados, podemos ir guiándote con algunos consejos; pero finalmente todo dependerá de tu buen ojo, creatividad y estilo.

-    Eliminación de los puntos de distracción:
En muchas imágenes suele suceder que aquello que quisimos retratar nos ha quedado rodeado de varios elementos que no hemos tenido en cuenta al momento de presionar el obturador, antes de resignarnos es conveniente intentar el recorte para comprobar si estos pueden ser eliminados de la escena.

  
-    Poner énfasis en lo que realmente importa:
Estos son casos muy especiales, en los que no importa absolutamente nada más que aquello que deseamos mostrar o decir, aunque esto signifique eliminar más de lo que suponemos. El recorte extremo, en el que solo se deja una parte mínima de un rostro o de un cuerpo, suele ser muy impactante y transmitir un mensaje claro y directo.

-    Cambiar la composición moviendo la posición del sujeto principal:
Generalmente el centrado absoluto del sujeto principal no es una buena idea compositiva, salvo contadas excepciones. En el caso de haber tomado una imagen de estas características sin un fin concreto, lo ideal es realizar un recorte que modifique completamente la posición del sujeto dentro de la escena, de esta forma convertirás una imagen sin mayores atractivos en una mucho más interesante.

   
-    Cambiar la orientación vertical u horizontal de una escena:
Como de antemano estamos presuponiendo que esta tarea de recorte la realizaremos sobre originales en un tamaño adecuado, es muy posible que al descargar estos originales en tu ordenador encuentres que algunas fotografías que haz escogido capturar en formato horizontal podrían verse notablemente favorecidas si las convertimos en verticales, pero esto no es posible con un giro sino que se necesita un buen recorte que conserve la disposición de la escena pero solamente modifique su formato. Obviamente esto puede hacerse en ambos sentidos.

-    Realizar una serie de imágenes de igual tamaño y forma:
Todos hemos visto esas composiciones que en realidad son una concatenación de imágenes similares que mantienen su forma y tamaño, organizándolas de forma tal que puedan disfrutarse al mejor estilo díptico o tríptico; aunque bien vale aclarar que puedes utilizar la cantidad que desees. El tema es que al disparar sobre diversos objetos raramente obtendremos de primera mano las mismas dimensiones y formas en todas las fotografías. En estos casos lo ideal y más sencillo es un buen recorte.

Y para terminar te recordamos algo muy importante, nunca olvides que todo recorte significa una eliminación de píxeles, por lo tanto tu versión recortada tendrá menos cantidad de píxeles que el original. Cuida esos detalles para que el resultado no sea una frustrante fotografía pixelada o distorsionada.

Ahora solo queda que nos muestres tus propios recortes y que si conoces otros consejos respecto de este tema los compartas con nosotros en los comentarios.

¿No te parece una buena idea? ;)

Enlaces relacionados

- Cream of the crop - Grupo de Flickr.
- Composición fotográfica: regla de tercios.
- Composición fotográfica: las líneas.


Sin Comentarios | “Cómo y cuándo recortar una imagen”  

  1. No Comments

Dejar comentario