Cuando el secreto del éxito radica en entender a nuestro objeto fotográfico
Hace un tiempo atrás dábamos en este sitio un primer enfoque a este estilo fotográfico conocido como fotografía de alimentos; en esa oportunidad nos enfocamos en una serie de consejos introductorios a este género.
Hoy lo que deseamos entregarles es una breve lista con trucos para aprender a comprender nuestro objeto de estudio, en este caso: los alimentos.
Cuando hablamos de la comprensión del objeto de estudio u objeto a retratar inmediatamente pensamos en retratos o situaciones de la vida cotidiana, pero, ¿a qué desafío nos enfrentamos cuando el objeto a comprender es un alimento? O dicho en otras palabras, ¿cómo hacemos para comprender a un alimento?
Muy simple, en un principio debemos tener en claro que este, como todo estilo fotográfico, demanda de ciertas habilidades y actitudes diferentes a los de otra especialidad. Es una constante encontrar que aquellas personas que han escogido la fotografía de alimentos como su fuerte suelen ser más metódicas, estudiosas y pacientes a la hora de montar y modificar la escena que desean capturar.
Ahora bien, si todavía no tienes en claro de qué forma puedes comprender mejor a ese objeto, o serie de objetos que vas a fotografiar, no dejes de leer estas breves premisas que hemos preparado para ti.
1. Comprender cómo funcionan los alimentos
Si bien no necesitas ser un nutricionista ni un chef, es evidente que para realizar mejores fotografías de alimentos debes, al menos, disfrutar de ellos de alguna manera. Por supuesto te resultará mucho más fácil si eres una persona a la que le gusta cocinar o si eres un comensal de esos que se atreven a probar nuevos alimentos y se interesan por descubrir más sobre las diversas cocinas del mundo. También es importante tener un mínimo conocimiento a la hora de enfrentar a nuestros clientes, imaginate qué papel haría un fotógrafo que no puede diferenciar entre un alimento y otro. La mejor manera de comunicar la esencia de una comida es conociendo a ciencia cierta aquello que la hace especial.
2. Comprender cómo funcionan la luz y la composición
Esto por supuesto, se aplica a todas las fotografías, pero aún más en este tipo de trabajos. Lo bueno es que no necesitarás un cantidad de equipos caros para crear una iluminación óptima para tus fotos de alimentos. Lo que sí necesitarás es aprender a utilizar las herramientas que tienes disponibles para estas capturas. La mayoría de los fotógrafos de alimentos principiantes pueden defenderse excelentemente bien con la luz natural que proviene de una ventana, un buen trípode y algunas tarjetas refractarias.
3. Comprender la diferencia entre alimentos para consumo y alimentos para fotografías
En este punto tampoco debes confundirte y pretender más de lo necesario, no debes convertirte en un estilista de alimentos, pero sí necesitas aprender sobre los procesos y métodos que requieren los alimentos en su manipulación para una sesión fotográfica. La forma más simple, clara y eficaz de aprender esto es llevar encima tu cámara durante una semana y fotografiar todos los alimentos que consumas justo antes de comenzar a comer.
4. Comprender qué cosas generaran una respuesta emocional en tus espectadores
Presta atención a cómo reacciona la gente frente a una gran comida y descubrirás que hay un gran conjunto de respuestas emocionales y biológicas ante este tipo de escenas. Trasladar esos estímulos a tus trabajos fotográficos puede ser muy difícil ya que cuando estamos ante una mesa de alimentos podemos disfrutarlos con todos nuestros sentidos. El aroma de un alimento puede ser tan emocionante como el sabor mismo. Pero en la fotografía solo cuentas con la dimensión visual, por lo que deberás trabajar duro para lograr que esas señales visuales activen el resto de los sentidos. No dejes de lado ningún truco visual que tengas a tu alcance: enfoque selectivo, claroscuros, contrastes de colores, etc.
5. Comprender lo que otros han hecho antes que tú
Mira el trabajo de otros fotógrafos y artistas que hayan incursionado en este estilo fotográfico. Estudia sus trabajos y descubre que hay en ellos que despiertan tu interés. Una vez que descubras estos secretos utilízalos para mejorar tus propios trabajos.
Por último, déjame decirte que, como en todas las actividades de la vida, esta también demanda de un proceso de aprendizaje y práctica. Una gran ventaja de la fotografía de alimentos es que puedes trabajar en ella a tu propio ritmo, no necesitas de modelos ni lugares especiales; bastará con comprar algunos alimentos y comenzar a disparar.
Recuerda lo que dijo Thomas Edison: “El genio es uno por ciento inspiración, noventa y nueve por ciento transpiración”. Así que no te tardes más y ponte a fotografiar.












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