Bodegón antiguo, por Antonio Díaz

"Bodegón antiguo", por Antonio Díaz

El bodegón es uno de los temas fotográficos más exigentes y por ello muchos le rehuyen. Y si bien es cierto que requiere cierto nivel de técnica y equipamiento, no hay por qué caer en el prejuicio de que no es para nosotros. Es por ello que a continuación, brindamos algunos consejos claves para comenzar a dar sus primeros pasos dentro de esta apasionante temática.

Obviamente, al hablar de bodegones lo primero que se nos viene a la mente es una imagen de botellas o copas de vino, uvas, y demás utensilios relacionados con la típica bodega. Sin embargo, en lo que respecta a la fotografía, vale aclarar que el concepto resulta ser un tanto más amplio. Según la definición teórica, la fotografía de bodegones es toda aquella en la cual se captura como objeto principal uno o varios objetos inanimados - por lo general alimentos - con planos cortos y encuadres más bien estrechos, en lugares cerrados y con una iluminación cuidada.

Fresas frescas, por Antonio Rodríguez Maldonado

"Fresas frescas", por Antonio Rodríguez Maldonado

Teniendo entonces claro el concepto, podemos primeramente centrarnos en qué fotografiaremos. Esto a su vez irá unido a la finalidad, ya que no es lo mismo destinar una toma a una revista de venta por catálogo que busque destacar un único ítem, que a una campaña gráfica en la que se exhiban diferentes productos. Todas estas son cuestiones que deben definirse aún antes de tomar la cámara, ya que de ellas dependerá la iluminación y la composición por la que optemos.

Si estamos dando nuestros primeros pasos en este tipo de fotografía, lo mejor será decantarse por una iluminación global y una composición sencilla - características muy comunes en las fotografías para catálogos. Sin embargo, aún en estos casos se requiere previsión y planificación para lograr los mejores resultados.

Fotografía de José L.Lorente

Fotografía de José L.Lorente

Con respecto a la iluminación, descartaremos el flash integrado y todo tipo de luz dura. Las luces blandas, por el contrario, crean efectos muchos más estéticos y podemos encontrarlas en flashes de cabezal móvil difuminados o reflejados. La luz continua, también difusa o reflejada como la que brindan los flexos, también será muy útil. Llegado el caso, una luz común de oficina también puede servir, pero mucho dependerá de nuestra habilidad.

Por otro lado, la quietud de nuestro objeto principal también nos permitirá utilizar exposiciones largas que puedan captar una buena cantidad de luz sin necesidad de recurrir a focos potentes y caros.

Esperamos que estos conejos os hayan servido para aceptar el desafío y comenzar a planear vuestras tomas de bodegón, ¿alguna otra sugerencia…?

Referencia:

http://www.quesabesde.com/camdig/articulos.asp?articulo=86



  1. Rásec Alvar on Martes 4, 2011

    Hola, me gusta mucho la fotografía de bodegones pero es un hecho que requiere técnica y precisión para tomarlas. Respecto al tema tratado arriba, me parece algo insuficiente; más bien, demasiado general en los tips que dieron. Sería muy bueno si pueden ampliar la información. Muchas gracias. Buen Post!

  2. jdghjh on Martes 4, 2011

    Esperamos que estos conejos os hayan servido

    Donde esta el conejo??? ;)