Fotografía de Rick Harrison

En esta tercera y última parte, terminaremos de cubrir algunas de las locaciones más clásicas de la fotografía de paisajes, junto con los retos que cada una de ellas envuelve. De seguro te sentirás identificado con las ideas, o bien te servirán como punto de partida si recién estás incursionando dentro de este estilo.

Llanuras y praderas. Los espacios totalmente abiertos como estos son para muchos los más difíciles de fotografiar, dado que a menudo carecen de obvios puntos de interés. De manera que el enorme alcance de la escena será una de las cosas que de seguro querrás plasmar.

Pero aún así, recuerda que el espectador necesita algo en lo que poder enfocarse. Así que busca algún elemento particular del lugar y úsalo como un punto de interés que diga algo acerca de la escena. Incluso dependiendo de su tamaño, podrá servir como un parámetro de base para dar dimensión al tamaño de aquello que lo rodea. Y como no deseas que los ojos del espectador vaguen sin rumbo a lo largo de la escena, usa todo aquello que pueda guiarlos dentro de la imagen - un camino escarpado, un arroyo, la línea de una cerca o de unas nubes - como en el ejemplo debajo - entre otras. .

Fotografía de imagesunion.com

Por otro lado, tal como en el caso de los bosques, cada llanura tiene su propia personalidad; así que observa minuciosamente hasta encontrar un ángulo y una composición que la reflejen. ¿Cuál es la característica más importante del lugar?. Piensa en el cielo; ¿quieres mucho de él o sólo un poco? Un cielo azul despejado puede reflejar un determinado caracter - uno tormentoso, puede ser lo mejor para otro. Aquí recuerda la regla de los tercios: si el cielo es importante, ubica la línea del horizonte en el tercio inferior. Si no lo es, pónlo en el superior.

Desiertos. Busca la manera de mostrar la naturaleza rústica y la belleza de estos paisajes. A mitad del día, encuentra ondulaciones producidas por el calor. Usando objetivos largos para comprimirlas obtendrás tomas más dramáticas que “transmitirán” calor.

Fotografía de Arizona Supreme

Piensa también en incluir el sol en tu fotografía - esta es una forma segura de transmitir eso mismo. Pero ten en cuenta que el sol trae sus propios desafíos: normalmente será tan brillante que hará que tu cámara comience a sub-exponer todo lo demás. Así que deberás usar modo manual, o bien hacer intentar con esta posibilidad: realiza una lectura en un punto determinado dejando fuera del encuadre al sol, mientras presionas el obturador hasta la mitad para conservar los valores de la exposición. Luego, re-encuadra la toma antes de terminar de disparar.

Los desiertos también son excelentes lugares para hacer fotos a las estrellas. No tienen humedad, y a menudo las luces terrestres no interfieren, de manera que las estas suelen verse en gran cantidad y bien brillantes.

Fotografía del sitio whodesignedit.net

Una vez más, piensa en formas de capturar las características predominantes del lugar. Una toma panorámica puede retratarlo en forma general, mientras que un plano corto puede ser lo mejor para representar la lucha por sobrevivir de una planta a un lado de la duna.

Montañas. Aquí puedes aplicar los mismo conceptos generales que hemos visto ya: ¿Se las ve robustas o desgastadas? ¿amenazantes o encantadoras? ¿qué sentimiento te producen? Busca elementos que refuercen tu sentimiento y se hagan extensivos al espectador. ¿Qué composición, ángulo, luz y clima parecen más apropiados? Busca los detalles clave que reflejen el espíritu de las montañas también.

Pinned Image

Fotografía de Alexandre Buisse

Como ves, hay mucho para elegir y diferentes desafíos que enfrentar. Pero si tienes claros estos conceptos claros podrás sacar lo mejor de cada lugar, y seguir aprendiendo en el camino.

Referencia:

http://photography.nationalgeographic.com/photography/photo-tips/landscape-photography-tips/#page=2