
La mejor defensa es un buen ataque ¿O un buen bostrezo?
Recuerdo que cuando tenia unos 12 años, me regalaron dos cosas importantísimas: Mi primera cámara fotográfica y una gata… ¡PREÑADA! En pocas semanas había adquirido dos cosas que cambiarían mi vida para siempre: la valiosa experiencia que me brindó aprender a tomar fotos de animales por mí misma y CINCO GATITOS. Hoy voy a compartir contigo la primera parte de lo bastante que he aprendido acerca de fotografiar gatos. Y también algunas fotos de este noble pero, a veces, esquivo animal.
Lo primero que aprendí es que los gatitos se mueven mucho y eso tiende a complicar bastante la tarea del fotógrafo. Especialmente si son de corta edad, no han de posar para tu cámara. Cuando crecen, algunos hasta alcanzan la maña de hacerlo. Pero otros, no. Por eso, las mejores tomas son las que les tomamos por sorpresa mientras juegan, comen, duermen, o atacan a todo lo que se mueve.

Vaya gatito! (Este gran gato es, en realidad, un ocelote...)
Además, es necesario tener en cuenta varios factores para lograr buenas tomas: la luz, la actitud del animal (¿presta atención? ¿le somos indiferentes?), el ámbito (¿en exteriores? ¿en interiores?), los diferentes encuadres y, por supuesto, situarnos a su altura. Y, sí… quizá tengas que inclinarte bastante o usar un teleobjetivo

Me gusta tu mirada
Con respecto a la iluminación, he descubierto que la luz natural del día es de las mejores porque nos permiten conservar la naturalidad del animal. Sin embargo, no es necesario esperar un día de sol radiante, ya que un cielo algo nublado proveerá luz suficiente y evitará los contrastes muy marcados que suelen ocurrir en los días de sol pleno. Un buen truco para evitar este inconveniente es el uso del flash para iluminar las zonas que reciben menos luz.

Dado que estos animales juegan mucho, es una excelente idea proveerles algunos juguetes para lograr que enfoquen su atención y permanezcan en un mismo lugar unos segundos o se preparen para el “ataque” y nos brinden unos segundos valiosos para hacer las tomas. Quizá otra persona pueda ayudarte a captar la atención del gato, mientras le tomas repetidas fotos. Desde luego, esto permitirá que luego puedas elegir las mejores.
Referencias:












Muy bueno el post… solo un detallito… Adoro a los felinos en general (y a los gatos en particular) y lamento tener que corregirte… pero la foto del minino “salvaje” no es de un jaguar… es un Ocelote (o Manigordo)
Perdon por la intrusion pero no podía aguantarmelo!!
Gracias por la corrección, lo cambiamos ahora mismo!
necesito mas fotos plis!!!!!!!!!!
eso ma fotos
mas fotos yaaaaaaaaaaaaaa