Fotógrafo: Marcos Veiga

03Nov08

El amor y compromiso por la naturaleza hecho arte

Siguiendo en la línea de dar a conocer el arte de innumerables fotógrafos de gran talento que pueblan este inconmensurable mundo, real y virtual, hoy es el turno de un ferviente enamorado de la naturaleza y todo lo que lo rodea.

Marcos Veiga Bautista, nacido en Vigo, Pontevedra en 1969; es un hombre que solo escucharle decir las primeras frases uno ya puede vislumbrar ante la clase de persona que se encuentra: un apasionado de lo que hace, un hombre con un fervor y un sentido de la responsabilidad sobre aquellas cosas a las que ama que es envidiable, un joven fotógrafo con un inmenso camino recorrido y uno mucho mayor por recorrer.

Un talentoso, con todas las letras.

Este artículo nace de una breve conversación vía e-mail que mantuve con Marcos, impedida de hacerlo de otra manera debido a las distancias que nos separan, pero feliz de poder conocer un poco de su arte y su vocación a través de este medio maravilloso que nos permite echar por tierra todo impedimento y barrera.

Marcos Veiga se considera un fotógrafo amateur ya que, como él mismo dice, no vive de la fotografía, cosa que le sienta de maravillas porque disfruta trabajando a su ritmo, sin presiones y tomando todo el tiempo que cada cosa que se propone hacer le demande.

Su amor por la fotografía nace en su más tierna infancia, de la mano de su padre, quién supo inculcarle no solamente este arte y heredarle su talento, sino que además fue quien le transmitió esta maravillosa pasión que Marcos intenta legar al mundo acerca del valor y la belleza de lo que nos rodea. Desde la nobleza y hermosura del reino animal hasta las riquezas y misterios del reino vegetal. Defensor a ultranza del medio ambiente y los seres que habitan este inmenso hogar de todos, llamado tierra; espera poder alcanzar un poco de revelación sobre el valor de nuestro planeta  y sus habitantes, para concientizar al mundo de la importancia que tiene el respeto y cuidado de todo esto.

A pesar de ser tanto el tiempo que lo une a la fotografía, en realidad comenzó a realizar este trabajo “en serio”, según sus palabras, en el año 1991 cuando adquirió su primera FM-2. Desde ese momento se puso como meta mostrar al mundo la naturaleza, con un objetivo: que la gente conozca para que luego ame y proteja, ya que no se puede querer aquello que se desconoce. Con esa tremenda responsabilidad autoimpuesta salió cámara en mano para finalmente recabar la innumerable cantidad de fotografías que hoy hacen de su portfolio un compendio artístico sobre la naturaleza.

Marcos Veiga, además de un excelente fotógrafo y una gran persona, es también un muy buen amigo; él mismo confiesa que admira a sus amigos y son ellos los que lo inspiran y le dan ejemplos para enfrentar este arte y la vida misma. Entre sus proyectos o deseos más latentes está el de concientizar al mundo acerca del respeto y la responsabilidad que debemos adquirir para habitar este suelo sin ser sus verdugos.

Respecto de los equipos con los que cuenta nos ha dicho que tiene varios cuerpos de cámaras Nikon, pero las dos que son sus favoritas y las que más usa son una Nikon D70 y una D80 ambas réflex digitales. También posee varios objetivos que van desde 18 a 400 mm, Nikon y Sigma; como así también trípodes, flashes y demás complementos.

A pesar de estar muy bien equipado, Marcos reconoce que un buen equipo es importante para realizar determinados trabajos pero que lo más importante es el buen ojo del fotógrafo y su talento artístico y creativo.

“No cabe duda de que un buen equipo te ayuda mucho, pero no te hace el trabajo. Es más, la necesidad agudiza el ingenio y las limitaciones hacen que des lo mejor de ti mismo, que afines al máximo. El talento no se sustituye con una buena herramienta, solo se complementa. Obviamente nadie cubre una rueda de prensa o un partido de fútbol con la cámara del teléfono móvil, todo depende del trabajo que realices y de las exigencias del cliente. El equipo “solamente” es la herramienta que te permite realizar “tu” trabajo.

Como era de esperarse Marcos prefiere la fotografía digital a la analógica, ya sea por su rapidez  y versatilidad, como también por los beneficios del revelado y pos-procesado digital sobre el viejo laboratorio con el uso de productos químicos altamente contaminantes y perjudiciales para el medio ambiente y el hombre.

Este experimentado fotógrafo español ha vivido en carne propia lo que casi siempre oímos decir, ni en España ni en ningún sitio del mundo se le da el verdadero valor y reconocimiento que la fotografía y sus artistas deben tener; generalmente hay un desconocimiento, o lo que es peor aún, una indiferencia sobre las horas y el esfuerzo que demandan realizar una buena imagen; y mucho menos se reconoce todo el talento que hay detrás de muchos hombres y mujeres, que como Marcos Veiga, llevan años realizando un trabajo cargado de amor y entrega.

Puedes ver sus trabajos en su sitio personal o en Andalucía Imagen; algunas fotografías suyas también han formado parte de exposiciones colectivas, locales y nacionales. Sus favoritas de las expuestas en Andalucía Imagen, y los motivos por los que las prefiere, son:

Un macho de Colias crocea sobre una orquídea Dactylorhiza maculata. Quería una imagen distinta de esta especie de orquídea y la logré.
Hembra de porrón común. Me gusta por los reflejos y el ambiente otoñal de la escena.
Hembra de martín pescador al amanecer. Se quedaba adormecida tomando el primer sol de la mañana, esa es la complicidad que se busca.
Ratón de campo, una especie nada espectacular pero que se autorretrató con dinamismo, mostrando su verdadero carácter intranquilo.

Sin dudas estamos antes un fotógrafo que tiene mucho para mostrarnos y que demuestra con sus imágenes aquellos pensamientos más privados y personales que tanto lo caracterizan. Para Marcos la fotografía es el mejor medio de expresión y comunicación, sin necesidad de traducciones ni interpretaciones, es el arte más veraz e inapelable; y él mismo se ocupa de demostrarlo con sus hechos y sus obras.

Un hombre que nos deja como mayor consejo el respeto por lo que nos rodea, la complicidad responsable con aquello que queremos capturar a través de nuestra cámara y finalmente una inmensa cuota de paciencia. Todo llega a su debido tiempo, nos dice Marcos, a veces cuando menos se lo espera uno.

Y seguramente que así será.

Desde este lugar le auguramos el mayor de los éxitos y muchos años fructíferos en el maravilloso arte de la fotografía de naturaleza.

¡Gracias Marcos por compartir con nosotros tus valores y conocimientos! :)

Enlaces relacionados

- Sitio Oficial de Marcos Veiga.

- Fotógrafo: Wagner Campelo.

- Fotógrafo: Pepo Alcalá.