En Gran Bretaña un joven adolescente, que en sus horas libres trabaja como reportero gráfico independiente, fue detenido por la policía el sábado pasado mientras cubría un evento que se desarrollaba en la vía pública en conmemoración del Día de las Fuerzas Armadas. Jules Mattsson, de 16 años, fue enfrentado bruscamente por un oficial de la policía y obligado a detenerse en su labor, además de requerirle sus datos personales. En este forcejeo y discusión de los motivos por los que se lo increpaba, el joven logró capturar el audio con su teléfono celular, pero luego fue detenido hasta que terminó el Desfile que se disponía a cubrir con su cámara fotográfica.
Uno de los argumentos esgrimidos por el oficial de policía fue que el joven no podía retratar a los cadetes por tratarse de niños y ser él mismo, además, un menor de edad, para lo que le exigían un permiso especial de sus padres para estar allí tomando las imágenes del desfile.
Si bien el joven Mattsson es apenas un adolescente conocía perfectamente sus derechos por lo que entró en un acalorado debate jurídico con los oficiales, hasta que fue empujado y detenido por infracción a la paz. Ahora el reportero gráfico está considerando tomar acciones legales contra el MET, organismo que ya cuenta con varias críticas por su mano dura hacia los fotógrafos.
Como dijimos anteriormente el principal argumento para detener a Jules fue que estaba tomando fotografías de niños pero el joven periodista tenía conocimiento de que bajo las leyes que garantizan la libertad de prensa en Gran Bretaña, no hay restricción alguna en cuanto a la fotografía de niños en espacios públicos; fue entonces cuando los oficiales comienzan a afirmar que es ilegal tomar imágenes de miembros del ejército y policías. A lo que el joven también tiene como respuesta que en la misma legislación no hay ninguna ley que impida que se fotografíe a la policía o las fuerzas armadas en un espacio público. Si bien hay una nueva legislación para proteger las identidades de algunos policías y oficiales, esto sólo se aplica a aquellos que trabajan encubiertos o en los casos en que un oficial realmente considere que el fotógrafo está realizando una recopilación de datos con fines terroristas.
Finalmente y ante tanta argumentación certera por parte de Jules Mattsson, y ante su insistencia respecto de que no se estaba respetando las leyes para detenerlo, uno de los oficiales respondió claramente que él no necesitaba de ninguna ley para hacerlo.
Este incidente se dio con un día de diferencia a la resolución legal de otro muy similar, en el que las fuerzas policiales se vieron obligadas a indemnizar a dos reporteros gráficos después de haberles retenido su material fotográfico en tanto estos cubrían una protesta frente a la embajada griega; estos hechos se habían producido en diciembre de 2008.
Por el momento un portavoz de la Policía Metropolitana dijo que dentro del MET no se tenía conocimiento sobre este último incidente protagonizado por el joven Mattsson, y este último se niega a hacer declaraciones públicas más allá del vídeo que se muestra en la nota, con lo que se deduce que iniciará acciones legales contra esta fuerza policial.
Una vez más las leyes sobre la fotografía de personas en lugares públicos ha sido puesta en el tapete. Y tú, ¿qué opinión tienes al respecto?
Fuente | The Independent
Imagen | Jules Mattsson Flickr












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