Una forma diferente de explorar la iluminación en interiores
Recorriendo la red en busca de nuevo e interesante material me encontré con un divertido experimento que realizó el fotógrafo David Jackson de Wisconsin, Estados Unidos. Al parecer David ha pasado un largo invierno sometido a los quehaceres hogareños por una reorganización familiar; durante este tiempo ha buscado, y encontrado, entre las cosas más simples y cotidianas, increíbles ayudantes para la iluminación de sus fotografías en interior o de estudio.
Sin demorarnos más en introducciones y explicaciones que no vienen al caso, les contaré más o menos cuáles fueron las pruebas que realizó este creativo fotógrafo y sus resultados, unos más excelentes que otros pero todos ellos con un nivel más que agradable en cuanto a la iluminación. Al fin y al cabo de ello se trata, sin importar que hayamos usado para lograrlo, ¿no lo creen?
Primeramente para esta experiencia David utilizó como fondo una pared de un color amarillo bastante estridente y colocó delante un viejo sillón al mejor estilo de los años 70’s, luego realizó con esta composición una serie de autorretratos ayudado por su esposa, quién se prestó a manejar los más diversos utensilios caseros para lograr los diferentes tipos de iluminación que veremos a continuación.
Veamos cuáles fueron los utensilios usados durante la sesión:
- Tazón de acero inoxidable de 12 pulgadas de diámetro.
- Colador de acero inoxidable de 9.5 pulgadas de diámetro.
- Tazón de cerámica de 8 pulgadas de diámetro.
- Tetera de acero inoxidable.
- Molde para hornear pan de 11 x 7 pulgadas.
- Rallador de queso de metal.
- Bote de basura de cocina color blanco.
El primero en mostrarles es el tazón de acero inoxidable que, utilizado como refractor logró un muy buen efecto centrando la luz de una manera agradable:

En cambio con el tazón de cerámica no se logró un buen resultado, por el contrario, como podrán ver en la foto del ejemplo:

En cambio con el colador el inconveniente fue predecir por donde irían las sombras que este refleja al disparar con el flash a través de él, pero debemos admitir que como experimento es bastante bueno, miren sino:

También hubo un resultado bastante aceptable disparando a través del rallador, aunque hubo que quitarle la agarradera:

Otra mala experiencia fue la del molde para hornear pan, ya que como se ve en la imagen la luz fue arrojada hacia los bordes dejando una zona más oscura en el centro:

La tetera en cambio fue de los más interesantes, desde la forma de utilizarla hasta la iluminación que se obtuvo a través de ella:

Y finalmente, el favorito de David, el bote de basura; debido a su tamaño con él se pudo hacer diversas tomas, unas mejores que otras y con resultados que le agradaron enormemente:

Cómo verán hay algunas tomas que sinceramente quedaron espléndidas; eso sí, esto solamente es para ahorrar unos pesos o pasar un rato divertido en casa. Si de buena iluminación hablamos lo mejor sin dudas será invertir unos cuantos euros y comprar los correspondientes modificadores de luz.
Tú, ¿qué opinas?
Enlaces relacionados
- La experiencia en el sitio de David Jackson (en inglés).












¡¡Qué bueno!! Es curioso que con los objetos más cotidianos podamos conseguir estos efectos tan interesantes. ¡Y nosotros sin echarles cuenta!
Un saludo
mreyes, gracias por tu comentario; como ves es una gran idea para un fin de semana en el que no tenemos grandes planes
Esperamos saber si lo intentaste y qué resultados te ha dado.
Saludos.
que buenos ejemplos… lo pondremos en practica si mi esposa me deja ocupar las cosas de la cocina
saludos….