A pesar de que Pierre nació en Francia (1963), vive en nuestro país desde los últimos años de la década del 80 y se ha desempeñado como fotógrafo profesional durante los últimos veinte años ¿Cómo no prestaríamos atención a sus retratos de neto corte psicológico?
Sus obras le han ganado su fama de fotógrafo retratista, ya que en ellas busca mostrar más allá de lo que suele mostrarse en una simple fotografía. Para lograrlo, Pierre Gonnord apela a mostrar “la energía de los rostros”, según él mismo lo pinta con sus propias palabras. Además, y en conexión con los retratos de sujetos urbanos algo marginales, el mismo Gonnord también ha dicho que sus personajes “representan unas determinadas realidades sociales y, a veces, otro concepto de belleza”.
Tanto el retrato que encabeza este artículo como muchos otros tienen una gran similitud con las pinturas del sigo diecisiete, a causa de su fondo negro y del uso de grandes figuras protagonistas centrales. Sin embargo, este no es el único tema recurrente para Pierre: también ha realizado hermosos cuadros sobre la temática de los incendios, en especial sobre el incendio de bosques:

"Incendio II", 2009
“Incendio II”, 2009 - 180 x 240 cm. - Fotografía color siliconada sobre dibond - Edición de 5 ejemplares + 1 p. a.
“Incendio III”, 2009 - 180 x 240 cm. - Fotografía color siliconada sobre dibond - Edición de 5 ejemplares + 1 p. a.
El autor ha expuesto en muchas ciudades españolas, pero también en otros países de Europa tales como Portugal, Francia y en los estados Unidos de América y en la actualidad su obra puede apreciarse en la renombrada galería de arte Juana de Aizpuru. Una de las obras expuestas es este retrato, con cierta belleza aunque algo lúgubre y rozando el grotesco:
¿Ya has visitado esta muestra? No dejes de escribirme, pues es mi deseo conocer qué te ha parecido.
Referencias:















Impacta.
Es dificil encontrar la belleza en los rostros que muestran espíritus sufridos.
Nos obliga a ver y sentir.
Para meditar. Nos involucra y nos muestra un ojo mas atento al dolor humano.
Es cierto: este autor nos pone a pensar que existe cierta belleza aún en los momentos más difíciles de la vida.
Saludos.
Mery Preiti.