Continuamos viendo algunas maneras de lograr una visión más objetiva en lo que respecta a las tonalidades y la saturación de nuestras tomas, algo que será de suma importancia a la hora de editarlas adecuadamente. Nos queda entonces un último recurso que combinaremos con los ya presentados en la primera parte de esta serie.
¿Alguna vez has dudado del verdadero color de una fotografía al cargarla en diferentes ordenadores y percibir diferentes tonalidades dependiendo del monitor utilizado? De seguro que sí, y eso no es lo peor de todo. Cuando lo que más te agrada de una fotografía es su atmósfera bien lograda mediante el uso de la luz, el color y los matices, la alteración de estos valores puede hacerte dudar de su calidad. Teniendo ello en cuenta, he aquí algunas pautas para no dejar que la tecnología os engañe a la hora de editar una fotografía.
Como bien venimos comentando, la fotografía de aves implica muchas dificultades. Y si bien la práctica y la experiencia desempeñan un papel fundamental a la hora de superarlas, hay algunos detalles que puedes tener en cuenta para mejorar tus trabajos, aún cuando seas principiante.
Las aves son muy sensibles a la presencia humana y desaparecerán en el momento en que se sientan amenazadas por algo. Esto dificulta mucho el acercamiento, haciendo que el uso de teleobjetivos resulte decisivo en muchos casos. Sin embargo, con o sin ellos, hay algunos procedimientos que pueden resultar útiles a la hora de fotografiar sin asustar.
Sus hermosos colores y su alegre cantar atraen a muchos fotógrafos deseosos de captar el esplendor de estas pequeñas criaturas. Sin embargo, la fotografía de aves no es una disciplina fácil, puesto que requiere el manejo diestro de cada aspecto del equipo, y también cierto estudio acerca del comportamiento de las distintas especies - sus hábitos, dónde hallarlas y cómo acercarse a ellas por ejemplo.
La emblemáPerfiltica revista “Life” celebró el pasado 23 de noviembre su 75º aniversario, recopilando sus 75 mejores portadas, sus 75 mejores fotografías publicadas, sus peores 20 portadas (!), la serie “Estrellas en casa”, fotos nunca vistas de sesiones clásicas, y las asignaciones más destacadas de sus principales fotógrafos, entre otras. Veamos un poco qué entrañó esta iniciativa y qué podremos encontrar en algunas de estas recopilaciones.
¿Te suenan estas palabras? Han sido pronunciadas el pasado mes, por una leyenda viviente del arte fotográfico: Annie Leibovitz. La frase vino como respuesta al interrogante “¿Qué le respondes a la gente cuando te pregunta qué cámara comprar?”, planteado por el presentador televisivo Brian Williams. A continuación te presentamos la desgrabación de su respuesta completa.


















