Si de fotógrafos profesionales singulares hablamos no podemos dejar de mencionar al excéntrico Philip-Lorca diCorcia, quien bajo la notable inspiración de Robert Frank y Garry Winogrand se ha hecho dueño de un estilo absolutamente personal, creativo y superador a todo lo conocido en la última década.
Philip-Lorca diCorcia comenzó con la fotografía en los años 70’s, en la Universidad de Hartford, para luego pasar a la escuela del Museo de Bellas Artes de Boston y finalizar su doctorado en la Universidad de Yale. Trabajó para las revistas Fortune, Esquire, diversas publicaciones de viajes; y fue artista colaborador de National Endowments for the Arts.
En una mezcla exquisita entre el realismo emocional y la estética cinematográfica se encuentran estas imágenes cuidadosamente estudiadas por diCorcia, quien en un intento por darle un nombre a su estilo no duda en llamarlo teatral, ya que según el fotógrafo es una muestra fehaciente de la coexistencia entre realidad y ficción.
Para mostrar el grado de singularidad de este fotógrafo tan especial debemos destacar un hecho no menor, como es la cantidad de fotos que el propio diCrocia se pone como meta por año, estamos hablando de lo que para otros sería una cantidad insignificante; pero para este fotógrafo obsesionado por la perfección de su trabajo doce fotografías anuales es un número que lo deja más que satisfecho ya que para la realización de cada una de ellas realiza un trabajo que otros denominarían neurótico.
Sin embargo, y con los resultados a la vista, bien vale la pena todo este proceso que recorre Philip-Lorca diCorcia para alcanzar el nivel de perfección que busca mostrar en cada composición que presenta.
Entre sus métodos más destacados se encuentra una innovadora forma de capturar lo que conocemos como foto callejera, ya que para esto combina luces artificiales con la luz natural que usualmente se usa solamente para este estilo de imágenes.
Y, solo como una muestra del grado de obsesión con el que diCorcia trabaja cada una de sus fotografías, ha dado a conocer que dentro del proceso previo a la realización final de una fotografía, realiza una serie de capturas con película instantánea Polaroid, con el fin de medir la luz, escoger el mejor encuadre, darle forma a la composición deseada y estudiar detalladamente a cada personaje a retratar.
Si no lo conoces te recomiendo fervientemente que recorras las maravillosas imágenes que realiza, todas ellas pobladas de una melancolía y una tensión que solo él sabe conseguir. Bien podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que cada una de las fotos de Philip-Lorca diCorcia podría ser considerada un fotograma de una película.
Fuente | facilisimo
Imágenes | 20minutos
















Wow me encanta su estilo no lo conosia pero googleare