
Retoque de rostro en un retrato
Si bien el retoque fotográfico puede implicar la manipulación deliberada de imágenes – por lo cual suele generar controversias éticas - hoy nos centraremos en un aspecto que está libre de grandes dilemas. Se trata de los típicos ajustes incluidos en la post-producción, los cuales sin llegar a cambiar radicalmente la imagen o el mensaje que esta intenta dar, pretenden aumentar su calidad o hacerla más agradable – obviamente estamos hablando del uso, no del abuso.
Para ello, nos centraremos en una herramienta básica: los filtros. Estos están presentes en todo programa de retoque: los hay de brillo y contraste; de tono, saturación y luminosidad; de colorización; ajuste de curvas de colores; balance de color; niveles de color; y de umbral. Las funciones de los dos primeros son más bien conocidas, por eso explicaremos para qué suele utilizarse el resto.

Filtros para embellecer la belleza...
El filtro de colorización es uno de los más sencillos. Permite dar un tinte general a la imagen completa. Se utiliza popularmente para dar el típico tono sepia a las fotografías, pero también es utilizado a modo de corrector, para emparejar el color en algunas zonas.
Por otro lado, el filtro de ajuste de curvas de colores se utiliza para corregir la intensidad de los colores, cuando estos desequilibran la imagen. La razón más común por la que esto ocurre suele ser una iluminación poco conveniente – por ejemplo, una luz incandescente, que genera una clara tendencia al amarillo. La diferencia entre el ajuste de curvas de colores y el balance de color es que este último corrige los tintes en la luz, los tonos medios y la sombra de forma independiente, mediante el aumento o la disminución de cada color por separado.
El filtro que le sigue es el de los niveles de color. Es similar al ajuste de curvas de colores, pero más elaborado, puesto que permite además modular la gama y luminosidad - tanto de los colores por separado, como de la imagen completa. De manera que hace posible corregir colores y también niveles de luz.
Y por último, tenemos el umbral, cuya función es pasar provisoriamente la fotografía a blanco y negro planos, sin escala de grises. Esto permite definir el lugar exacto donde se dividen ambos tonos, el cual dependerá de la iluminación de la fotografía. Una vez definido entonces el umbral de la separación, el fotógrafo puede dar un tratamiento especial a los bordes para hacerlos más nítidos y destacar las formas. Por así decirlo, puede borrar el “ruido” que haya entre los planos.

Un claro ejemplo de "antes y después"
Este fue un breve paneo sobre los filtros más utilizados para el retoque fotográfico básico. Y tú, ¿has tenido la oportunidad de experimentar con estas u otras herramientas? ¿Sueles utilizarlas como parte de tu trabajo?
Referencias:












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